martes, 2 de noviembre de 2010

Municipios de Gran Canaria: Telde, e Ingenio

TELDE:





Llamada coloquialmente Ciudad de los Faicanes se encuentra localizado al este de la isla. Con una superficie de 102,10 km2, es el 2º municipio en importancia de Gran Canaria, y segunda en población con 102.424 habitantes. También fue una de las zonas aborígenes más pobladas de la isla, como atestigua los numerosos yacimientos arqueológicos como el de 4 puertas. El enclave históricamente estuvo administrado por un Faycán- nombre que se les daban en Gran Canaria a los sacerdotes/consejeros que asesoraban a los Guanartemes (monarcas), llamado Guariragua, del cual las crónicas canarias recogen que era pariente del Guanarteme de Gáldar Tenesor.
Desde 1478 cuando se emprende la conquista de Gran Canaria con el desembarco de los normandos Jean de Bethencourt y Gadifer de la Salle en la Bahía de Gando con una primera toma de contacto pacífico, para luego en la segunda oportunidad, tratar de ocuparla por las armas, los naturales presentaron una feroz resistencia con guerreros como Doramas, que pusieron en jaque a los castellanos. No conseguirían ocupar la Villa hasta finales de 1482, levantando una torre defensiva cerca de la Basílica de San Juan, núcleo de la ciudad. Terminada la Conquista en el siglo XVI el municipio es un importante motor económico del cultivo del azúcar. Como reseña, decir que los primeros habitantes de San Gregorio fueron moriscos, esclavos que residieron en barracas y que habían sido traídos para realizar todo tipo de labores, en especial en el sector agrícola. Pero la actividad agrícola del municipio fue adaptándose, evolucionando con los tiempos que demandaba la exportación, continuando con la vid, la cochinilla, y los cultivos del plátano y el tomate. A su vez, la actividad ganadera fue a la par. Otra actividad económica importante fue relacionada con la artesanía en especial la alta calidad de sus cuchillos ‘naifes’, y para la cestería que se complementa con el uso de un hilo que se extrae de la planta la pita, para elaborar cuerdas y tejidos.
Lugares de interés arqueológico, muchos de ellos en lamentable estado de conservación, son los yacimientos de Cuatro Puertas, Tufia, Cendro, y el poblado de Tara. Éste último fue uno de los núcleos nativos prehispánicos más importantes, en donde se halla un conjunto de cuevas algunas naturales y otras labradas, como La Cueva del Faycan Guariragua, y La Cueva de la Virgen. En el lugar se encontró la figura del Ídolo de Tara, por ello también recibe el nombre de Cueva de Tara.

La costa de Telde, con casi 10 km de costa, está repleta de playas continuas que gozan de buena fama, como son la Playa de la Garita, Hoya del Pozo, Playa del Hombre, Melenara, y Salinetas. Salpicadas de numerosos restaurantes que ofrecen pescado fresco.
La playa de la Garita y la de Melenara sirvieron en el pasado de puertos naturales. El de la Garita (el nombre garita procede del francés antiguo), fue llamado Puerto de Madera (donde especialmente se traía madera). Ambos fueron imprescindibles para arribar barcos llevando tanto mercancías, como suministros de víveres y materiales. Llegada de materia prima, que se hizo fundamental para la construcción de viviendas.
En la playa de Melenara es famosa la escultura del dios de la mar Neptuno creada por el escultor teldense Luis Arencibia. Con una altura de casi 4,50 m fue colocada sobre una roca en el mar no muy lejos de la orilla, y que con marea llena queda cubierto sus pies pareciendo que se halla posado en el mar. Fue puesta en el año 2001, y desde entonces ha tenido numerosos desperfectos por la acción del mar batiéndose sobre ella, además de soportar a los numerosos bañistas que se apoyan en ella, e incluso llegan a subirse agarrados a su tridente, por lo que ha tenido que repararse, restaurándose casi todas sus partes.
Playa de la Garita (Telde)

La deidad Neptuno, también llamada Poseidón (en griego), en la playa de Melenara.
La bandera está compuesta por dos franjas horizontales: La superior en rojo, y la inferior en azul. El azul alude al mar, y el rojo al fuego de los volcanes de la que floreció Canarias, y con ella este municipio sureño. Aunque existen detractores que defienden que se basa en el improvisado estandarte que hacia 1823 fue blandido desde la Alameda de San Juan hasta la Plaza de los Llanos, que consistía en la blusa azul ensangrentada que vestía el líder político teldense Matías Zurita una vez fue fusilado -pese a sus 72 años-, por su rebelión en contra del gobierno del Trienio Liberal (reinaba en España Fernando VII), contra las autoridades liberales de Las Palmas, en la Plaza de la Alameda. Su hijo fue quien la portara con una pica permaneciendo en la Plaza de los Llanos durante unos días a modo de homenaje. Zurita luchaba contra el centralismo, por derrocar a las autoridades liberales de Las Palmas, y era contrario a que la provincia de Sta. Cruz de Tenerife fuera el eje, la capital del archipiélago canario, aunque paradójicamente defendía el absolutismo contra la Constitución, la política liberal se veía como una seria amenaza a los valores tradicionales favoreciendo más a los sectores burgueses industriales y comerciales que a los recursos agrícolas, señas de identidad de la tierra. Una vez restableció Fernando VII el absolutismo, nace la leyenda que la blusa ensangrentada de Zurita, se convirtió en el emblema municipal.



Otros hechos históricos destacables se sucedieron durante la represión franquista, en donde fueron arrojados desde la cima de Jinamar numerosos opositores políticos. Después del alzamiento militar de 1936 comenzó una dura represión por medio de duras condenas de cárcel o con ejecuciones masivas clandestinas por medio del grupo falangista Brigadas del amanecer, actuando en horas intempestivas. En Telde se hiso popular la figura de Juan García Suárez, alias “El Corredera”, que aunque no se tiene claro si fuera comunista, fue acusado de prófugo por no acudir a filas y no alistarse a la causa de los sublevados durante la Guerra Civil. En busca y captura desde 1947, el escenario de la persecución transcurrió en el municipio teldense. Fue finalmente capturado 10 años después, siendo ejecutado en 1959 por medio del procedimiento del garrote vil, y convertida su figura en un símbolo de lucha contra el régimen.



En cuanto a su escudo, bajo la corona real abierta, se halla fraccionado en dos mitades: En la 1ª superior se halla al representación de un sol acompañado de una llave y báculo en amarillo con un fondo turquesa, que recogen el hecho de que en Telde se crease el primer obispado de Canarias (posteriormente trasladado a Las Palmas de G.C.). Debajo se halla un castillo (La Torre de Gando), en un fondo rojo que alude al ser el primer enclave de penetración de los conquistadores castellanos.
Debajo del timbre se halla una cinta en plata con la leyenda en latín: “Fortunatarum Prima Civitas et Sedis” (Algo así como: “La 1ª ciudad y sede de las Islas Afortunadas”).



INGENIO:




Comarca que se encuentra al sureste de la isla, delimitada por los barrancos de Aguatona al norte, y al sur por Guayadeque. El territorio abarca una superficie de 38,15 Km2. La capital se halla a 340 msnm, y la altitud máxima del municipio se encuentra a 1673 msnm. El censo estimado de población es de 30.800 personas.
El nombre de la comarca hace referencia a los antiguos ingenios azucareros, máquinas con las que se procesaba la caña de azúcar que se cultivaba en el municipio, y que era la principal fuente de riqueza del siglo XVIII.
De belleza paisajística es el Barranco de Guayadeque, que nace a unos 1.500 m. de altitud, y acaba en la costa oriental de la isla. Este paraje natural es compartido con el municipio de Agüimes, y posee un gran valor tanto arqueológico como etnográfico, a lo que se suma sus asentamientos de casa-cueva enfiladas en un barranco que le confieren carácter de cañón con precipicios de más de 400 metros. Goza de popularidad la visita turística a una pequeña iglesia excavada en la roca y sus bares adyacentes, adaptados a la orografía.

Del municipio otros lugares a visitar son El Museo de Piedras y de Artesanía Canaria, y el Parque Néstor Álamo, mientras que en el casco son lugares de interés: La Iglesia de la Candelaria, cuya construcción data de 1901 sobre los restos de una antigua ermita con el mismo nombre, así como la Casa del Reloj, y la Ruta de los Molinos de Agua.
En el casco en el lugar llamado Parquesito dentro del Parque Néstor Álamo, se halla una gran palmera con una altura de 33m, todo un emblema para el municipio puesto que tiene más de 250 años.
En su costa el lugar más popular es la llamada Playa del Burrero.
Iglesia de Ingenio.

Mural azulejado que representan a los artesanos de la Villa de Ingenio como homenaje a su importancia en el pasado.



Innumerables cuevas se suceden a lo largo y alto del barranco de Guayadeque.

Antigua ermita Montaña de las Tierras que se halla labrada en una cueva y su interior de piedra.



Refugio en lo alto del Bco. Guayadeque en dirección a Temisas, de uso pastoril.

En el tramo final de Guayadeque en Montañas de las Tierras, se halla La Ermita de San Juan Bautista 

La bandera está conformada con 5 franjas horizontales en el siguiente orden: Verde, blanco, verde, blanco, y verde. Representa el antiguo régimen de las heredades de aguas de Ingenio, siendo el verde todo lo que son los elementos de la tierra, a la agricultura, las labores de labranza de los campos y sus cosechas. Su escudo escoltado por dos leones, porta la leyenda: 'Lealtad y Trabajo', aludiendo a su marcada actividad azucarera que fuera base de la economía en su pasado.

 

jueves, 28 de octubre de 2010

Municipios de Gran Canaria: Las Palmas de Gran Canaria

De los 21 municipios de la isla y con sus escasos 100 km2, éste es el más poblado de toda Canarias con un censo aproximado de 378.517 habitantes. Ostenta la capitalidad de la isla, y comparte con Santa Cruz de Tenerife la capitalidad del Archipiélago Canario.


Ermita de San Telmo y San Bernardo situada en el Parque de San Telmo a la entrada de Triana, y abajo el kiosko histórico del parque de estilo modernista que fue construido hacia 1923.

Ermita de San Antonio Abad edificada en 1757 sobre la primogénita ermita de La Real de las Tres Palmas situada al lado de la Casa (Museo) Colón donde se hospedó Cristóbal Colón en agosto de 1492. En ella se cuenta que Colón rezó antes de emprender la aventura a las Indias con sus tres naves.
La ciudad se fundó hacia el 24 de junio de 1478 con la llegada de Juan Rejón en la bahía de Las Isletas, para emprender la conquista de la isla. Comenzaría en el Barranco de Guinigüada, en una zona poblada de palmeras llamándose en un principio Villa Real de las Tres Palmas, más localizado en el lugar donde se ubica hoy en día el barrio de Vegueta. El barranco se halla hoy en día seco, y sólo corre agua en raras circunstancias de lluvias copiosas en la isla, pero por entonces llevaba aguas perpetuas. Los navegantes sabían orientarse a su puerto por tres altas palmeras, y que desde alta mar podían divisarse con facilidad. A posteriori en 1515 se cambió el nombre por Ciudad Real de Las Palmas, actualmente conforman el “centro histórico de la ciudad”, los enclaves de Vegueta, Triana, los asentamientos en los Riscos de San José, y los barrios de San Juan, San Roque y San Nicolás.
Señalar que el barrio de Tenoya (enclave que en el pasado perteneció al municipio de Arucas), lugar testigo de la lucha canaria (agarrada) entre los dos bravos guayres canarios, Gariragua y Adargoma, quienes por motivos relacionados por las demarcaciones territoriales de sus respectivos ganados, del que saldría vencedor Adargoma a pesar de caer primero, y que además fuera escenario de sendos combates entre los conquistadores contra el líder canario Doramas, es en donde se hallan las palmeras más altas de la isla, con un perímetro de base de más de 2,2 m. alcanzando los 36 m. de altura, y con unos 300 años de vida. 
                                                                                             Catedral de Santa Ana en Vegueta.

 
Iglesia de San Fco. de Asís situada en la Alameda San Nicolás (Plaza de Sta. Ana), comenzando a edificarse en 1518.
En el casco antiguo de Vegueta, con sus cientos de casas centenarias, destaca de referente uno de los principales iconos históricos de Canarias, la catedral basílica de Santa Ana. El templo de estilo neoclásico y gótico, fue declarado en 1974 monumento histórico-artístico de carácter nacional. Su construcción fue de dos fases: La primera abarcó desde el año 1497 hasta 1570, y la segunda en 1781. Hasta principios del siglo XIX fue la única catedral del archipiélago, hasta que en 1819 se crea la Diócesis y la sede episcopal en la catedral de San Cristóbal de La Laguna, con jurisdicción para las islas de su provincia de Santa Cruz de Tenerife (La Palma, La Gomera, y el Hierro). La catedral de Santa Ana estuvo cerrada al culto desde el año 1996 hasta 1998. Es la patrona de la capital donde se venera a su imagen Sta. Ana, madre de la Virgen María, obra realizada de forma altruista en el año 1944 por el escultor canario José de Armas.
Una de las joyas naturales que tiene la ciudad es la Playa de las Canteras conocida en el siglo XIX como la Bahía o playa del Arrecife, donde sólo había en 1890: calas, grandes dunares de arena lleno de tarajales, aulagas, y tuneras…

Playa de la Canteras.


En remotos tiempos La Isleta, localizada al noroeste de Gran Canaria, estuvo separada del resto de la Isla por el llamado Istmo de Guanarteme; una extensión arenosa de más de 4 kilómetros por 200 ms de ancho, oculta cuando subía la marea y que unía a la Isleta con Las Palmas. La Península de La Isleta es una de las tres grandes penínsulas de Canarias, junto a la Península de Jandía (Fuerteventura), y la Península de Anaga (Tenerife). El enclave natural es producto de la acción volcánica y la península se halla alineada por antiguos conos volcánicos. Parte de su territorio es protegido y en su paraje se ubican los enclaves de: El faro de la Isleta, la Zona militar, y el Sebadal, que es una zona industrial. La Antigua prisión (cercana al Polígono del Sebadal y al Puerto de la Luz), fue un campo de concentración durante la Guerra civil española. Completándose con la Playa de las Canteras, y el Confital, en cuya playa rocosa y calas se celebran competiciones surferas, y fue una antigua ubicación chabolista. Al norte de la Isleta se halla el barrio de Las Coloradas, situado en el pico más alto de la ciudad y que ofrece bellas panorámicas del Confital, que se halla justo debajo. En su vertiente más alta debajo de la Cruz de la Loma, en la meseta llamada la Montaña de los canarios, o de la Cruz; se encuentra la zona arqueológica Cuevas de los Canarios. Cuevas construidas por una comuna de aborígenes hace más de 500 años, y que pese al aislamiento supieron aprovechar sus limitados recursos tanto marinos como agrícolas. Las cuevas sirvieron no sólo de refugio sino de silos para almacenar alimentos y enseres.
En la Bahía del Confital se rodó la famosa película de Moby Dick estrenada en 1956, dirigida por John Huston y protagonizada por el famoso actor Gregory Peck. Tuvieron como escenarios el Mercado del puerto, la Puntilla, y varios lugares próximos del Confital.
Vestigios del pasado de época franquista son los restos de baterías repartidas por distintas localizaciones de la capital; como los búnkeres del Confital, en la Minilla, Cuatro Cañones, San Juan, San Nicolás, y otras fortificaciones construidas entre 1940-1 en previsión de que España entrase durante el conflicto de la 2ª Guerra Mundial al lado de Alemania e Italia. Por entonces Inglaterra tenía preparado un proyecto de invasión del Archipiélago amparándose en motivos estratégicos, el conocido Plan Pilgrim, por lo que se construyeron sendas baterías y fortines para repeler el ataque por todo los litorales isleños, en especial en las dos principales islas. Pese al valor histórico se hallan en pésimas condiciones de conservación.
En el pasado para la defensa de la Ciudad se construyeron una serie de fortificaciones y torreones históricos como fueron:

· EL CASTILLO DE MATA:

También llamado Cuartel de Alonso de Alvarado, fue levantado hacia el año 1577 en la meseta del risco del mismo nombre y encima del cúbelo de San Francisco que remataba a la Muralla de Protección construida para proteger a la ciudad. Se encuentra en la bajada de la carretera de Mata de Las Palmas de G. C. Su construcción comenzó a principios del siglo XVII (año 1600), y fue consecuencia directa debido al ataque del almirante holandés Van Der Does hacia 1599. La batalla duró unos 14 días, y afortunadamente el corsario fue vencido a la altura del Monte Lentiscal (Tafira Alta), en donde se encuentra la llamada Cruz del Inglés. Por ese entonces el gobernador de Gran Canaria era Alonso de Alvarado y Ulloa (1539-1599), un experimentado capitán de origen extremeño (Badajoz), que combatió en diferentes contiendas europeas antes de caer en la ciudad de Las Palmas, ostentando el cargo desde 1595-99.
La ermita de advocación marinera al fraile santificado San Pedro González Telmo (San Telmo), llamada Parroquia de San Bernardo y San Telmo, fue fundada en el siglo XVI fuera de la primera muralla norte de la ciudad, se cree edificada por un rico colono portugués o gallego, y acabó arrasada con el ataque. Se volvería a iniciar su reconstrucción hacia 1602, pero continuaría su estado ruinoso hasta que se procede en un solar cercano la completa reinstauración entre 1745-47. Su última restauración fue en 1849.
Por encima del actual castillo subiendo la muralla montaña arriba, en su cima, estuvo el Hospital de San Lázaro donde se asistían e ingresaban a los leprosos y otros pacientes de diversas enfermedades contagiosas. Estuvo activo desde los años aproximadamente 1614, hasta mediados del siglo XVII. En sus mediaciones se ubicó en tiempos más modernos, el Hospital Militar. El Lazareto antiguo que se hallaba por San Telmo (por la calle Murga), predecesor de esta función, se levantó hacia el siglo XVI, pero fue incendiado durante el ataque del pirata.
En 1599 el gobernador defendió con arrojo y valentía la ciudad frente a los piratas holandeses, del que resultara herido fatalmente muriendo en las mediaciones de Santa Brígida (Monte Lentiscal), expulsando finalmente al último frente de resistencia en el Batán.
En conmemoración hay un pedestal honorífico situado por encima del Castillo de Mata inaugurado por el Cabildo de Gran Canaria en diciembre de 1962 de cuyo epígrafe dice: «Al glorioso capitán Alonso de Alvarado, Gobernador de Gran Canaria (1595-1599), que al frente del pueblo hecho milicia voluntaria, defendió esta de la invasión extranjera, dando su vida por la unidad y libertad de estas tierras españolas».



· EL CASTILLO DE SAN FRANCISCO O DEL REY:

El Castillo de San Francisco del Risco, cual ocupa 5.750 m2, está situado en lo alto de la montaña desde donde dominaba a toda la ciudad para entrar en ella desde la zona alta, o salir hacia la cumbre. Se comenzó a construir hacia 1595 en un lugar muy estratégico, e infringió mucho daño en su momento a las tropas del corsario holandés Pieter Van der Does que atacó la ciudad el 26 de junio de 1599, aunque acabó destruido. Fue reconstruido desde 1609-25 con mayores refuerzos. Durante el siglo pasado se añadieron a la vieja fortificación una serie de construcciones, que sirvieron de prisión militar y otras finalidades militares. Se considera Monumento Histórico Nacional desde 1949, aunque actualmente está dejado de las manos de Dios, por su abandono.

· LA VIEJA MURALLA NORTE- SUR:

Las murallas, que datan de mediados del siglo XVI, rodeaban a la ciudad abarcando los barrios de Vegueta y Triana. Todo el terreno fuera de las murallas cual disponía de dos puertas -para norte o sur-, se consideraba “Fuera de la Portada”. Según la visualización del mapa de 1869 del historiador, geógrafo, político, D. Pedro Agustín del Castillo León, la muralla del Norte más antigua medía unos 800 ms de largo por 4 ms de alto. Se desplegaba desde el Fuerte de Santa Ana (cercano al Parque de San Telmo), conectando con la calle Bravo Murillo. Allí se encontraba la puerta del norte llamada Portada de la Marina, renombrada con posterioridad Puerta de Triana (intersección con la actual calle León y Castillo), terminando hasta el pie de la montaña de San Francisco.
La muralla Sur cubría el área de Vegueta desde comienzo de la Calle Reyes Católicos, con una puerta llamada Portadilla de los Reyes, subiendo hasta el barrio de San José con una segunda puerta conocida como Portadilla de San José (Lugar desde donde partiría la antigua carretera del Sur), con grandes áreas de cultivos llamadas Las Huertas de Triana.
La ciudad se dividía en dos debido al Barranco de Guiniguada, comunicándose por medio de dos puentes: El Puente de Palo, y el de Piedra. El Puente de Palo nació hacia el siglo XIX (entre 1861-8), y pasó a denominarse Puente Comercial López Botas llevando el nombre del alcalde de entonces e incorporándose a la vez el popular mercado de Vegueta. Es probable que el paso por el puente, su calzada, en principio fuera de madera y por eso se lo denominara también ‘Palastro’.
El Puente de Piedra se construyó unos cientos de metros más arriba conectando directamente la zona de Santa Ana (Calle Obispo Codina), con Triana. Se lo llamó también Puente de Verdugo en honor al Obispo Manuel Verdugo y Albiturria. (1749–1816), quien destacó por sus labores sociales en la ciudad a favor de los necesitados sufragado por él mismo, además de aportar el capital para la construcción del puente
Al Norte de la antaño muralla, más allá de la antigua calle Camino Nuevo (Bravo Murillo), recibió el nombre de los Arenales debido a las marismas de arenas y tierras procedentes del empuje del Istmo con grandes campos dunares en lo que hoy es el Paseo de Chil.
Las murallas de norte a sur estuvieron hasta el año 1859, reinando en España Isabel II, y se procedió a demolerlas por su situación general de mal estado. Al desaparecer la muralla quedó todavía durante algún siglo la expresión “dentro o fuera de la Portada”.
Arenales recibe un fuerte empuje urbanístico hacia el siglo XIX con el desarrollo de alrededor de la Plaza de la Feria, Fincas Unidas (Paseo de Lugo), Ciudad Jardín, Barrio de los Ingleses (con el famoso Hotel Metropole), ampliándose con los barrios de Guanarteme, el barrio de Santa Catalina, y las barriadas del Puerto.
Alineadas junto al Castillo de Mata y los restos de la antigua Muralla de Las Palmas -cual resistió durante varios días el ataque del corsario holandés y tan sólo ha quedado sin derribar una parte detrás del Castillo de Mata.- se halla un grupo cuevas llamadas Cuevas de Mata, cuales tuvieron su protagonismo en la Historia. En ellas escondieron los defensores parte de la artillería para hacer frente al corsario holandés. En esa época se le llamaban los Silos, ya que estas cuevas fueron viviendas pre-hispánicas de los aborígenes, y sirvieron de almacenaje agrícola. A posteriori después de la Conquista pasaron a ser viviendas de gente humilde conocidas por el nombre de Cuevas del Provecho. Fueron habitadas hasta el siglo XX, concretamente hasta finales de los años 60.

Torreón defensivo para proteger la ciudad por su entrada al Muro Sur, ubicado al principio de la entrada al Barrio de San Cristóbal, todavía se halla en pie y reformado.


· EL TORREÓN DE LA ANTIGUA PLAYA DE STA. CATALINA Y STA. ANA:


Desaparecidos en la actualidad fueron construidos hacia 1640 con la misión de proteger la bahía de los continuos ataques piratas. El Fuerte de Sta. Ana fue construido por el entonces gobernador Pedro Rodríguez de Herrera.
En la denominada Caleta de San Telmo en la prolongación de la muralla norte, y junto al Castillo de Santa Ana, se construyó desde 1811-70 el llamado Muelle de Las Palmas, o de San Telmo. Con el cambio de ubicación del muelle por el de Santa Catalina y los avances económicos, fue desmantelado y enterrado sus restos por los rellenos del frente marítimo y la construcción de la autovía hacia el año 1970.

· EL CASTILLO DE LA LUZ (LA FORTALEZA DE LAS ISLETAS):

Fue la 1ª fortificación que se construyó en Gran Canaria a finales del siglo XV, en el año 1494 durante el reinado de Isabel la Católica, siendo solicitado por Alonso de Fajardo por entonces tercer gobernador de la isla, ante el constante asedio al que se veía sometida la ciudad de ataques de piratas y corsarios, principalmente de ingleses y holandeses. Se concedió para la ejecución de la obra un presupuesto de ejecución de mil maravedíes (moneda de la época), que se inició sobre un fuerte de madera que había edificado Juan Rejón en 1478. Fue construido sobre un arrecife que al subir la marea quedaba aislada de la isla por el mar. Entre 1515-19 fue reforzada por medio de un baluarte y hacia 1521 sufrió el primer ataque de navíos franceses. Por estas fechas se inicia la primera de las cinco guerras que librarían las dos grandes potencias del momento, España y Francia, a lo largo del siglo XVI. Gobernaba España Carlos V (1516-1556). Y durante todo el siglo XVI hace defensa de continuos ataques a los que se sumaron además ingleses y holandeses que no podían resistirse al próspero auge del comercio del azúcar de las islas, además de la proximidad del litoral africano.
Sería Felipe II, hijo de Carlos V, el que asuma el plan de fortificación de las principales ciudades de Canarias en 1554, después del terrible saqueo y quema de la ciudad de Santa Cruz de La Palma de 1553. Desde 1563 a 1572 se dan al conjunto el aspecto que hoy conocemos con la construcción maciza de dos torreones en las esquinas noreste y sureste, que protegen los cuatro lienzos del fuerte.



Sus muros sufrieron los ataques históricos de corsarios legendarios como los del normando Jean Fleury (1522), el pirata Jean Alfonso de Santoigne (1543), y los ataques de las escuadras de Hawkins y Francis Drake (1595), o la de los 76 navíos de los holandeses al mando de Peter Van Der Does (1599), de cuyo asedio culminaron entrando en la ciudad despojando al castillo de sus cañones y destruyéndolo en parte con barriles de pólvora. Antes de su huída incendiaron la ciudad, incapaces de terminar la conquista por la feroz resistencia perdiendo de sus casi 9000 hombres un millar, aunque de camino hacia el nuevo continente desembarcaron en la isla de la Gomera, y la saquearon a conciencia.
En el ataque de cuatro años antes, en 1595, por parte de los corsarios Francis Draque y su primo John Hawkins con plenos derechos de conquista otorgados por la reina Isabel I de Inglaterra, rival imperial del reino de España en la figura de Felipe II. La misión original era dirigirse a América para invadir San Juan de Puerto Rico y Panamá, pero Drake al llegar a la altura de Canarias, decidió creyendo una aventura fácil, hacer escala en Gran Canaria y de paso invadir la isla. Hawkins lo cuestionó ya que no estaba por la labor porque creía indispensable llegar con toda la fuerza de la flota integra para tomar Panamá. La batalla se sucedió en la Bahía de las Isletas con una flota estimada de 27 buques y unos 3000 hombres. La resistencia de la isla fue admirable y tuvieron que retirarse con serios daños y perdiendo unos 40 hombres. Tras lo cual se dirigieron hacia el sur de la isla fondeando cerca de la costa de Arguineguín, pero cuando intentaron aprovisionarse de agua potable fueron sorprendidos y repelidos ante la intensidad del fuego adversario. Finalmente si pueden abastecerse de provisiones, agua y reparar los daños diversos, en una zona despejada en la recurrente isla de la Gomera antes de poner rumbo a América.
En el año 1949 el castillo fue declarado Monumento Histórico Artístico, y restaurado entre 1968 y 1972. En este periodo sufrió con el auge de la llegada del turismo, el desmantelamiento y reformas para convertir esta Fortaleza en un ficticio Castillo de estilo medieval castellano, en alas de ofrecer un lugar más de recreación de atracción turística de la ciudad. La ciudad fue creciendo a su alrededor y fue integrado en la misma dentro de un parque que lleva su nombre. La desidia de los gobernantes de entonces llevaron a que las condiciones de mantenimiento fueran decayendo, hasta quedar prácticamente la Fortaleza abandonada, siendo cerrado al público durante más de un lustro desde el año 2001.
En el 2002 se iniciaron nuevas obras de rehabilitación, con la aparición de las antiguas murallas posteriores a Fajardo. El daño que se hizo ha sido en gran medida irreparable por las pérdidas de piezas y materiales de su historia arqueológica y cambios de ubicación con paredes que se tiraron abajo y se edificaron o encima, u otras distintas al plano original.
La apertura al público se inauguró hacia el año 2015, remodelado junto a un pabellón-museo histórico, fue visitado oficialmente por el actual rey Felipe VI.
De gran relevancia histórica para Canarias gracias a su heroica defensa en Gran Canaria del asedio de una escuadra británica, fue también el militar José de Andonaegui, nacido en Vizcaya, que llegara a Canarias como Coronel de Ingenieros hacia 1741, acuartelado en principio en Tenerife como Inspector de las Milicias, en donde reformaría modernizando las fortificaciones tinerfeñas.
Acabado su cometido y ascendido a Coronel de Ingenieros llegó a la isla de Gran Canaria a finales de 1742, también casándose en la ciudad de Las Palmas. Meses después a mediados de junio se sucedería la llegada de la escuadra inglesa al mando del almirante Charles Windham con cinco navíos. Fue nombrado rápidamente Brigadier de los Ejércitos, y hacerse cargo de la gobernación de las Armas de la Isla. Los invasores amagaron en aguas de la entonces Bahía de las Isletas, pero sin poder efectuar el desembarco debido a la tenaz defensa de los isleños, liderando la resistencia Andonaegui frenando el intento de abordaje de los enemigos. El monarca Felipe V, por su patriótico servicio, lo condecora junto con otros destacados oficiales y soldados. Además lo nombra gobernador de la capital de Buenos Aires, en donde en Argentina acabó destacando con una excelente política de apertura comercial y administrativa, asegurando las fronteras combatiendo contra los indígenas y ampliando el territorio. Llevó a cabo expediciones a la Patagonia, explotando sus riquezas.
La modernización actual de la ciudad se debe a alcaldes como por ejemplo José Mesa y López (1922-1923 y 1929-1931), Nicolás Díaz Saavedra (1931-1932), y José Ramírez Bethencourt (1935-1936 y 1953-1970).
Por último, a la salida Sur de la ciudad, en el Mirador de la Playa de la Laja, playa de arena negra medio natural-artificial, se halla como dando la bienvenida a los visitantes que llegan por la autovía desde la zona Sur de la isla, una colosal escultura de un Tritón, llamado Exordio El Tritón. Situada en el lugar llamado Punta del Palo, tiene una altura de 9 ms., y fue creada en el 2011 por el escultor Manolo González.
La ciudad en su apoteótico expansionismo absorbió al municipio de San Lorenzo en el año 1939 con el fin de la guerra civil, con sus aproximadamente 51.000 km2, y la capital pasó a ser llamada oficialmente Las Palmas de Gran Canaria. El primer alcalde conocido de San Lorenzo fue el capitán Lázaro de Ortega, que data del año 1634, y el último, Juan Santana Vega, cual acabó fusilado por el régimen franquista.


El escudo perteneciente a la Isla de Gran Canaria fue concedido por la Reina Dña. Juana de Castilla en el año 1506 al Cabildo de la isla. La franja superior simbolizaba la vinculación de los reinos de Castilla y León. En la franja inferior la palmera y los perros, canes, como más característico de la isla. Mientras que las espadas de los bordes representaban las batallas que libraron los castellanos para su conquista. 


La bandera se compone de un escudo municipal en el centro de un estandarte blanco, que Juan de Frías enarboló hacia 1483, siendo hasta 1869 la bandera de toda la isla de Gran Canaria.
El escudo con corona real concedido hacia 1506 simboliza en su 1ª franja superior a un castillo de oro con tres torres seguido de un león con corona de oro. Vienen a simbolizar los dos cuarteles de la Corona de Castilla. El tercero representa a la Plaza fortificada con las dos palmeras que simbolizan las victorias ante los ingleses contra el corsario Francis Draque en 1595, y contra los holandeses de Van der Doez hacia 1599. Los perros aluden al nombre de la isla. Además por estas victorias se añadieron dos pares más de espadas a las 5 primitivas de la bordura que simbolizaban a las batallas que los castellanos libraron para conquistar la isla. Dichas gestas aluden abajo una cinta plateada con la leyenda: 'Segura tiene la Palma'.
Decir como pie de nota, que existe algún escudo antiguo con 8 pares de espadas en la bordura, pero que se debe a un error, puesto que el escudo oficial desde el siglo XVI lleva los 7 pares aludidos.

Bandera de la isla Gran Canaria.


viernes, 22 de octubre de 2010

Tenerife-Gran Canaria: Doble capitalidad e historia de sus banderas


Actualmente se entiende por canarios a los habitantes nativos pertenecientes a cualquiera de las islas. Aunque todavía se emplea diferentes gentilicios según la procedencia de la isla: Gran Canaria (canariones), Tenerife (chicharreros), Fuerteventura (majoreros), Lanzarote (conejeros), La Gomera (gomeros), El Hierro (herreños), La Palma (palmeros).
Debido al “Tratado” acordado con la nobleza, guanartemes, y menceyes, Canarias tuvo un régimen fiscal especial de libertad comercial cuando se incorporó a la Corona castellana-aragonesa, con exenciones fiscales, y pagando a la Corona sólo un irrisorio 3% sobre las mercancías que entraban o salían del puerto. El poder de gestión-administración se derivó a los Cabildos insulares que tenía plena capacidad para cobrar impuestos.
Como muestra de la vinculación a la Monarquía Hispánica los monarcas españoles pasarían a titularse Reyes de las Islas Canarias, con lo que llevaba aparejado un escudo heráldico propio, siendo los primeros los de los cabildos de Gran Canaria, Tenerife y La Palma. Luego se extendieron al resto de islas cuando comenzara a partir del siglo XVI a ponerse de moda en cualquier territorio que fuera un señorío, principado, etc.
Hubo a lo largo de la historia diferentes escudos representativos del Reino de Canarias, aludiendo, unos más fantásticos que otros, a elementos dispares como estrellas, un cerdo, o fauna salvaje africana. En 1580 un manuscrito titulado Nobiliario de España, y escrito por Alonso Téllez de Meneses, representa al escudo en color amarillo llevando tres cañas de azúcar en color verde, y por medio un perro en color púrpura con collar de oro. Siendo la primera vez que se representa al perro (can) en un escudo canario.
A partir de mediados del siglo XVII surgen en diferentes manuscritos varios escudos en donde aparecen representativos islotes que se asemejan al escudo presente actual. Así, en 1665, se halla el siguiente grabado en el manuscrito Títulos de los Reyes de España, de Francisco Valonga y Gautuellas, reinando Felipe IV (1621-1665), portando 7 peñas (islas), pero colocadas en dos filas horizontales de 3 en 3, a excepción de la fila última, y con una palabra debajo que dice OCEANI. El escudo evoluciona en los años sucesivos, repitiéndose más o menos igual conteniendo los esbozos de las islas representando el archipiélago canario, cambiándose la palabra por OCÉANO, y que en unos escudos se escribe posicionada debajo o arriba.
El historiador tinerfeño José Viera y Clavijo, en 1772 en su obra Noticias de la Historia General de las Islas de Canarias, incluye en el capítulo 90 un grabado del escudo que contiene todos los elementos del actual: Las 7 representaciones de islas ordenadas de par a par, siendo una, la de la última fila horizontal. La inclusión de la cinta del lema Océano, encima de la corona real cerrada, y la custodia del escudo por dos grandes canes alzados sobre sus patas traseras.


En 1852 se firma la Ley de Puertos Francos promovida por Juan Bravo Murillo, Jefe de Gobierno durante el reinado de Isabel II, facilitando el ‘librecambismo’ en la entrada y salida de mercancías de Canarias libre de gravámenes fiscales a la exportación e importación. Resultando la implantación un éxito económico para el archipiélago, favoreciendo el comercio del plátano y tomate en esos momentos en auge.
Con ello, aparece la figura del Cambullonero que surge hacia finales del siglo XIX en los principales puertos de ambas provincias insulares, y este tráfico de mercancías fue un soplo de prosperidad para muchas familias sumidas en la más absoluta miseria. El cambullón era un oficio de trapicheo como medio de ganarse la vida, dedicado a la compra-venta generalmente usando el trueque, subiendo a bordo de los barcos mercantes atracados o fondeados de distintas nacionalidades. Del origen del vocablo confluyen varias teorías: Por una parte de procedencia portuguesa derivando de palabras como cambulhar, cambalache… Aunque la más aceptada es que su origen provenga de la expresión inglesa Come Buy On? (¿Puedo comprar arriba/ a bordo?). Debido a que en muchas ocasiones la voz no era suficiente para ser oído, usaban un cartel que ponía Cambuyon.
En 1972 la Ley se muestra obsoleta con el empuje de los nuevos tiempos y entra en funcionamiento la llamada Ley del Régimen Económico y Fiscal (REF) de Canarias.
Cuando Canarias dejó de ser tratada por el estado español como una colonia, y ser considerada una provincia más dentro de la reforma de la división provincial territorial de 1833, Tenerife se consolida como única isla que ostenta la capital provincial del archipiélago. La capital de Canarias se emplaza a Sta. Cruz de Tenerife, arrebatando además la capitalidad de la isla a la ciudad de San Cristóbal de la Laguna, que de hecho ostentó la capitalidad de Canarias tras la conquista de Tenerife, convertida en el centro del poder político, económico y cultural del archipiélago apodada “Ciudad de los Adelantados”, ya que en ella residieron el Capitán (Adelantado) Alonso Fernández de Lugo y sus descendientes. De este modo, el puerto de Sta. Cruz de Tenerife a mediados del siglo XIX se convierte en un referente como puerto de escala y avituallamiento en las travesías entre Europa y América.
Gran parte del mérito fue el político liberal tinerfeño José Murphy y Meade (1774-1841), apodado “Padre de Sta. Cruz de Tenerife”, magnífico orador que convenció al gobierno español en Madrid, que Sta. Cruz de Tenerife ofrecía mejores garantías tanto comerciales, logísticas (gran parte de las instituciones militares se hallaban en Sta. Cruz de Tenerife), etc., que otras ciudades como Las Palmas de Gran Canaria. Ello dio lugar al llamado Pleito insular enfrentándose políticamente ambas islas, Tenerife y Gran Canaria por la hegemonía provincial.
El militar y político Nicolás Estévanez Murphy (1838-1914), fue un aguerrido defensor de la división provincial. Oriundo de Las Palmas de Gran Canaria, tuvo desde muy niño una vida muy viajera, viviendo en Sta. Cruz de Tenerife, y trasladándose para completar la carrera militar a la Península. Fue entre otros destinos a Marruecos cayendo herido en combate, y a posteriori fue enviado a la defensa de las colonias españolas en América. En Cuba, fue muy crítico con la política isabelina por el trato colonial hacia la población. En 1868 deja el ejército para dedicarse a ejercer en la política luchando por la constitución de una República Federal. De nuevo en el ejército, fue al poco encarcelado entre los años 1869-70 por sus ideales republicanos. Acabó dejando el ejército, y en Madrid participó en varias revueltas, hasta que en 1873 se instauró la Iª República y volvió a la política siendo diputado de las Cortes y luego aceptando la cartera del Ministerio de Guerra. En este año de 1873 llega el llamado Compromiso Estévanez, firmando el pacto los políticos Fernando de León y Castillo, Santiago Verdugo, Luis Benítez de Lugo, Eufemiano Jurado, Ramón Domínguez, y por supuesto, Nicolás Estévanez, basado en el marco de un Estado Federal en la creación de una doble capitalidad (sub-estados) de Canarias: Una en Sta. Cruz de Tenerife para las islas occidentales, y otra en Las Palmas de Gran Canaria para las islas orientales. Aunque no progresó por la firme oposición del ayuntamiento de Sta. Cruz de Tenerife, a lo que siguió la caída de la República con el golpe de Estado del General Pavía a principios de 1874, y restablecerse la monarquía en la figura de Alfonso XII.
En la lucha por Canarias es necesario mencionar al tinerfeño político Secundino Delgado Rodríguez (1867-1912), considerado padre del nacionalismo canario y amigo de Nicolás Estévanez con quien tuvo ocasión de entrevistarse. Durante su vida fue obrero, herrero, periodista, escritor, y político anarquista-independentista.
En 1912 se creó La ley de Cabildos para cerrar las disputas entre las dos principales islas, concediendo cierta independencia que las islas se pudieran administrar con sus respectivos cabildos, pero fue insuficiente, y desde Gran Canaria se continuó pugnando por una necesaria división provincial. Sobre todo económicamente por la lucha de ambos puertos de las islas principales por hacerse con el tráfico comercial con Reino Unido (en Gran Canaria había una importante comuna inglesa), y la escala del tráfico marítimo hacia América.
Tiene que llegar el año 1927, curiosamente bajo la dictadura del General Primo de Rivera, para lograr hacerse efectiva la división de la capitalidad entre Tenerife y Gran Canaria, aunque el Pleito insular hegemónico continúa avivado. Histórica fue la lucha por la creación de la Universidad de Las Palmas, sobre la Virgen patrona de Canarias, etc.
El día de la Comunidad de Canarias es el 30 de mayo (fecha histórica en alusión al Pacto de Calatayud del 30 de mayo del 1481), y se declaró festivo en celebración del aniversario de la primera sesión del Parlamento de Canarias hacia 1983. En cuanto a su himno representativo fue aprobado el 28 de abril de 2003, resultando ganadora la composición del músico Benito Cabrera, llamada Arroró, una variación de la letra Arroró de la obra Cantos Canarios, del compositor tinerfeño Teobaldo Power.
Últimamente han surgido polémicas sobre las representaciones de los perros en el escudo, los perros de presa canarios, puesto que se identifica con el emblema de la isla de Gran Canaria, y no al conjunto del archipiélago en su totalidad, por ello se ha suprimido en parte, en diversos documentos oficiales.
En cuanto a las banderas no hubo de identificación propia hasta el 30 de julio de 1845, cuando se establece la 1ª bandera motivada para tráfico marítimo en la única provincia de entonces en el puerto de Santa Cruz de Tenerife: Consistiendo en una X blanca sobre un fondo azul que con el tiempo simbolizaría la bandera propia de la isla de Tenerife.

Hacia 1888 la bandera de matrícula para el Puerto de la Luz en Las Palmas de Gran Canaria consistió en dividir diagonalmente el amarillo con el azul, cual acabó representando la isla de Gran Canaria. El significado que representa el amarillo hace referencia al tradicional pájaro canario, y el azul a la mar. No hubo más bandera identificativa propia hasta 1907, que aparecería durante un tiempo en La Laguna (Tenerife), cual hacía referencia sobre un fondo de mar simbolizando a 7 estrellas dibujadas hacia el centro en color blanco, como caídas del cielo al mar representando a nuestras islas canarias. Había cierta similitud con la bandera de Venezuela en donde también se hallan 7 estrellas de los antiguos territorios de la Federación en 1811.


Bandera de Venezuela.

La bandera oficial de Canarias con su escudo, fue aprobada por el gobierno canario el 10 de agosto de 1982. Se basa en una mezcla de los colores combinados de las dos provincias canarias. La conforman tres colores verticales, siendo el blanco a su asta, el azul en el centro, y por último el amarillo. Porta el escudo heráldico al centro de la misma.

La bandera canaria que conocemos debe sus inicios al movimiento Canarias Libre, de ideología nacionalista de izquierdas, que entre los años 1961 creó la bandera tricolor (blanca, azul, y amarilla), basándose en las banderas marítimas de las dos provincias que existían hasta entonces. El movimiento estuvo formado por el comunista y abogado laborista Fernando Sagaseta, el poeta canario Agustín Millares Sal, así como integrantes del Partido Comunista español y un grupo anticlerical canario llamados Iglesia Cubana, un movimiento que parodiaban los dogmas católicos, en especial la censura contra la sexualidad establecida en la época franquista.

Parece que se gestó en Gran Canaria y Fernando Sagaseta Cabrera propuso que las franjas fueran iguales verticales, contrarias a las horizontales propia de la monarquía española. Se empezó a hacer pública repartiéndose copias en papel, durante la Fiesta del Pino el 7 de septiembre de 1961.
Pero gana en popularidad la creada el 22 de octubre de 1964 por el líder nacionalista tinerfeño Antonio Cubillo (1930-2012), al frente del grupo independentista MPAIAC, basada en cierta manera en la bandera que a principios del siglo XX, en 1907 ondeó en el Ateneo de La Laguna. Una institución cultural privada para la divulgación cultural situada en el municipio lagunero de Tenerife, consistente en un paño azul con 7 estrellas blancas. Decidiéndose una combinación con la bandera canaria que se ideó en 1961 representativas de ambas provincias, llevar al centro en forma circular las 7 estrellas sobre el fondo azul representativo del mar. El color verde tiene alusión a la cercanía del continente africano. Las 7 estrellas quieren representar la ecuanimidad entre todas las islas del archipiélago. MPAIAC también agregó el lema para su causa independentista: ¡Viva Canarias Libre!
Bandera de Ateneo en La Laguna en 1907.

Precisamente relacionado con el terrorismo se culpabiliza a este partido independentista creado por Antonio Cubillo, el MPAIAC (Movimiento por la Autodeterminación e Independencia del Archipiélago Canario), fundado en 1964 desde Argel (capital de Argelia), por medio de su brazo ejecutor el FAG (Fuerza Armada Guanche), del más grave accidente aéreo ocurrido en el mundo por cuestiones técnicas, chocando el 27 de marzo de 1977 en la pista dos Jumbos, ostentando el record de cobrarse el mayor balance de víctimas de la historia, falleciendo 583 personas. El accidente ocurrió tras el desvío del tráfico aéreo al entonces precario aeropuerto de Los Rodeos en Tenerife, debido a la detonación de una bomba, seguido de otros avisos de bomba, en el aeropuerto de Gando en Gran Canaria.
Un año antes el FAG había cometido su primera acción terrorista colocando un artefacto explosivo en unos grandes almacenes del puerto de Las Palmas de Gran Canaria, concretamente en los antiguos Galerías Preciados, aunque explosionó sin causar víctimas. Poco después del atentado de Gando en marzo de 1977, muere uno de los integrantes de la banda en un tiroteo con los vigilantes del cuartel de la Armada de la Isleta a donde había entrado para robar armas y municiones. En ese mismo año en mayo, el FAG atenta contra Galerías Preciados de Madrid, colocando una bomba que explosiona, aunque tampoco se produce víctimas. En 1978 se produce la primera víctima directa de la banda, cuando un agente artificiero de la policía nacional tratando de desactivar una bomba colocada en San Cristóbal de La Laguna, le acaba por explosionar de lleno. Ese mismo año unos meses después, Cubillo sufre un intento de asesinato en Argel siendo apuñalado quedando tullido. Con la llegada de la transición democrática y la ratificación del referéndum de la Constitución a finales de 1978, el MPAIAC decide poner fin a la lucha armada.