miércoles, 28 de enero de 2009

Reinas misteriosas y poderosas del Antiguo Egipto: Nefertiti (1370 a. C.-1330 a.C), y Nefertari (1290 a. C.-1255 a. C.)


El famoso busto de Nefertiti (Nofretete), que se creía databa de hace unos 3.400 años se cree por los últimos estudios recientes, que es una falsificación, y en realidad tiene menos de 100 años de antigüedad. La artimaña fue ideada por encargo por el arqueólogo Ludwing Borchardt descubridor del yacimiento en 1912 del taller del escultor Tutmose, en donde supuestamente se encontró el busto de la faraona.

Neferu Atón Nefertiti fue Reina del Nuevo Egipto de la Dinastía XVIII, nace entre el 1.370 a. C. y fallece (se cree) hacia el 1.330 a. C. Es decir que correspondería al XIV a. C. (Más de 1.300 años antes del nacimiento de Cristo). También fue llamada Nofretete (La hermosa ha llegado).
El padre de Nefertiti, Ay, se convertiría en el sucesor de Tuntankamon (1336 a. C.- 1327 a. C,), a la muerte prematura de éste cual se había casado con la tercera hija de Nefertiti, Anjesenamón, con tan sólo 9 años. El faraón Ay gobernó desde el periodo 1.327 a. C. al 1.323 a. C. Se casó con Tey (Tiye), pero se descarta que fuera la madre sino su madrastra, por lo que se desconoce a ciencia cierta de quien fuera hija, aunque se cree que es fruto de la primera esposa de su padre.
El consorte de Nefertiti con cual se casó con 16 años, fue su primo Akenatón (reinado entre el 1.353 a. C. al 1.336 a. C.). Éste había sucedido a su padre Amenhotep III (Amenofis III), rey de Egipto entre el año 1402 a C.-1364 a. C., apodado “El Magnífico” y cual reinara en una época de paz construyendo espléndidos palacios y templos, y que se llamaría la Edad de Oro del Imperio Egipcio. En sus primeros años de reino fue conocido por Amenhotep IV. Pero cambió su nombre en el 6º año de su reinado en honor a la divinidad Atón, y en el mismo año tienen una hija. 
Nefertiti tuvo enorme poder político y religioso que la llevaría a convertirse en reina-faraón, gobernando junto a su marido en hegemonía. Ejerciendo en momentos determinados las funciones de su marido. Se cree que era más bella que la mítica Cleopatra. Dio a luz a seis hijas de su esposo-rey Akenatón, y no existen pruebas de que tuviera varones. Después de la segunda hija parece que tuvo una tercera que nació de la relación incestuosa del faraón con su propia madre, algo bastante frecuente por entonces en las dinastías reales de Egipto. De hecho las representaciones de Akenatón poseen unos rasgos exageradamente alargados y una complexión de cuerpo extraña, deforme, lo que sugiera que padeciera algún tipo de enfermedad, o que la tuviera de carácter hereditario. Su cabeza alargada es similar a las practicadas en otras culturas que alargaban artificialmente el cráneo desde la infancia, a los pocos días o meses desde su nacimiento. Se asocia a un rasgo de la realeza, y el ritual es extensible a culturas lejanas como los mayas y peruanos americanos, y diferentes tribus asiáticas, africanas, e incluso europeas (En Tenerife existe algunas momias con estas deformaciones). De esa peculiaridad no se libran sus hijas, que enigmáticamente murieran una tras otra... 


Otras características físicas llamativas de Akenatón además de su rostro alargado, y su elevada altura inusual entre los egipcios, son sus ojos rasgados de carácter oriental, con labios carnosos, barbilla y nariz puntiaguda. Por otro lado la fisonomía de sus caderas anchas, barriga prominente junto a sus pechos redondos, han sugerido por su aspecto andrógino, hipótesis de que fuera hermafrodita, por sumar esta combinación de rasgos masculinos y femeninos. Se afirma que estudios científicos han revelado que el ADN de su momia difiere al humano, lo que sugiere todo tipo de especulaciones sobre su origen, especulándose la hipótesis de que fuera extraterrestre. También se sugiere que podría ser el padre de Tuntankamon.


Akenatón fue el único faraón que se representó como un ser terrenal, mostrando afecto con su pareja e hijos, lejos de representarse como una divinidad como sus faraones predecesores o futuros sucesores. Reinó hace unos 3.500 años cuando el Imperio no tenía rival en cuanto a su poder y riqueza. Sus ejércitos eran invencibles y sus cosechas prósperas. Concedió, trasgrediendo las normas egipcias, a Nefertiti el título de Gran Esposa Real en igualdad de poderes en todos los ámbitos que él, y que ellos sólo podían comunicarse con Atón.




En el año 5º del reinado Nefertiti tomó el nombre de Nefer Neferu Atón. El reinado de Amenhotep IV tendría suma importancia porque fue el responsable del cambio de deidad egipcio, propuesto ya por su padre Amenhotep III, cambiando a los dioses Amón de más de 1.500 años de antigüedad, por el monoteísmo, idolatrando al Dios Solar Atón. Prohibió la representación de los dioses con cabeza animal y llamó el nombre de la capital Tebas por Atón, en total eliminó a unas 2.000 deidades. Hizo construir la nueva capital del Imperio, Tell el-Amarna o Ajetatón (que significa Horizonte de Atón), y parece que allí se fue a vivir Nefertiti cuando decidió separarse en una especie de divorcio del faraón por desacuerdos respecto a la religión, regido por la adoración a figuras de animales y humanos. Aunque también pudo ser causa del distanciamiento la muerte de su segunda hija. 
Nefertiti puede que reinara en solitario durante un año antes de que se convirtiera en faraón su padre Ay, un periodo cual no está claramente determinado a la muerte de Tuntankamón.


Desapareció misteriosamente de la escena política así como toda referencia de ella. Se barajan muchas hipótesis, entre ellas la de haber muerto de alguna epidemia, o de que muriera sola en su palacio, obstinada en seguir el culto a Atón. Otra hipótesis es que pudiera haber sido desterrada por no adoptar el culto de Amón, o por el hecho de no haber concebido hijos varones considerando Akhenatón (Akenatón) que la causa era un castigo divino... Como fuese, la hija mayor de ambos -Meritatón-, sustituye a su madre como Gran esposa Real.
La momia de la reina no ha sido hallada hasta el momento. La tumba de Ramose en Tebas -que fue un alto funcionario comparable a un Ministro o Senador de la corte de Akhenatón-, descubre a Nefertiti representada en un disco solar junto a Atón, cuyo nombre aparece dentro de dos cartuchos, como si de un faraón se tratara, que extiende los rayos sobre Amenhotep IV y Nefetiti, otorgándoles los símbolos del poder y de la vida.
También se especula que pudiera estar enterrada en la tumba real de Amarna, ya que Akenatón al fijar los límites de su reinado, ordenó inscribir en una tablilla el siguiente texto resumido:
"Se me levantará un sepulcro en la Montaña de Oriente. Y el enterramiento de la esposa principal del rey, Nefertiti, se realizará allí dentro de multitud de años". 


Por ello se creyó que su momia pudiera ser una de las 17 momias que Víctor Lorent encontrara hacia marzo de 1898 en la tumba de Amenhotep II, en el KW 35, dentro del Valle de los Reyes. Y que fue un Faraón de la Dinastía XVIII que gobernó desde 1427-1401 a. C. Esta momia tiene el cráneo afeitado y parece corresponder a la época de Amarna (Periodo del faraón Akenatón desde el 1.353 a. C. al 1.336 a. C.).
Hacia octubre del 2015 se ha descubierto a través de unas imágenes de alta resolución digitalizadas por una empresa española, unas hendiduras en los muros de la tumba de Tutankamón, que según el egiptólogo británico Nicholas Reeves parecen una puerta sellada que conduce a una cámara secreta de la tumba de una reina. Y se especula que la tumba pertenezca al de una reina ya que según la morfología de la cámara del “faraón niño”, que tiene un pasillo en forma de L con un giro hacia la derecha, lo que normalmente es utilizado en las tumbas de las reinas, además de hallarse una escena que parece a todas luces las representaciones de Nefertiti y su hijastro.
Pero hasta que no se obtengan los permisos para abrir tal cámara, no se sabe si se hallan ante la tumba de Nefertiti, madrastra del faraón Tutankamón, o de la reina Meritatón que fuera hija de ésta y casara con el faraón, o cabe la posibilidad también de que fuera también la madre de Tutankamón, Kiya, que fuera la segunda esposa de Akenatón.


Otra enigmática reina con nombre muy similar cual también se cree que gozaba de una belleza extraordinaria e inteligencia, fue Nefertari Meryetmut (aprox. 1.290 a. C.-1.255-a. C.), que fue esposa del promiscuo faraón Ramsés II El Grande (aprox. 1.280 a. C.-1.215 a. C.), perteneciente a la Dinastía XIX del Imperio Nuevo. Su padre Seti I (aprox. 1.294 a. C.-1.280 a. C.), inició la persecución de los seguidores de Ajenatón, y la demolición de sus recuerdos así como la capital en nombre del Dios Atón (Ajetatón). 
Ramsés II fue muy longevo se cree que al menos tuvo 100 hijos, y probablemente alcanzó la edad de 65 años. Rigió en un periodo de bonanza en donde se impulsa grandes construcciones de gran esplendor. 

Fotograma donde se representan a Ramses II junto a Nefertari de la película de producción brasileña realizada en el 2016, "Moisés y los diez mandamientos". Se cree que Ramses II fue contemporáneo de la época de Moisés, conocido en la Biblia por "El faraón del Éxodo, o el Opresor."
Nefertari Meryetmut cuyo significado es de “bella compañera, amada de la diosa Mut”. Compartió a su esposo con otra mujer como esposa real, Isis-Nefert (aprox. 1.285-1.250 a. C.), que fuera la 1ª esposa cuyo significado sería Isis la bella, y disputaría con Nefertari su derecho de sucesión con sus hijos. Apenas hay documentos sobre ella y se especula que se casó siendo una niña con el faraón (la tumba de esta reina no ha sido descubierta). Hay pocos monumentos en su honor, aunque sí parece que lograra ganar los derechos sucesorios de sus hijos. Pasó a ocupar un segundo plano casi a la atura de las concubinas reales, desplazada por la personalidad y carisma de Nefertari que jugó una importante trascendencia. No sólo ocupó el corazón del faraón, sino que intervino en la toma de las decisiones políticas que establece alianzas con el pujante Imperio Hitita, y asumió también un papel religioso como diosa, igualada a Cleopatra VII.


En el enclave arqueológico de Abu Simbel, se halló un templo dedicado a ella personificada como la diosa Hathor, la entrada a este recinto está hermosamente decorada de imágenes de Nefertari con sus hijos y con una especial dedicatoria amorosa de Ramsés II.

Templo de Nefertari

Cuando Ernesto Schiaparelli descubriera su tumba en el Valle de las Reinas (Luxor) en 1.904, ya el recinto (QV 66) había sido saqueado y los ladrones lo habían vaciado de sus tesoros. Sólo encontró algunos objetos y apenas unos trozos del sarcófago de granito rosa y de la momia (sólo se hallaron parte de sus piernas). Lo maravilloso fue lo espectacular de su tumba representada por todos lados en pintadas y muestras de arte egipcio en un recinto pequeño. Se halla con su característica corona de en forma de buitre dorado con las alas extendidas sobre las sienes, hermoso cabello negro, luciendo un ancho collar dorado y con vestimenta de un blanco semitransparente. En todas las pinturas está bellísima, incluso con el dios de la muerte Anubis. 


Su periodo histórico corresponde a posteridad de la mítica Nefertiti y con la que pudo estar emparentada, ya que en el lugar donde reposó su tumba lleva posesiones del faraón Ay así como el origen de su nombre, cual indica cercanía a esta dinastía con lo cual se especula que fuera su abuelo o bisabuelo. Si se confirmara que pertenece a aquella dinastía, Ramsés II y Nefertari habrían sido hermanos por parte de padre.

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